martes, 30 de junio de 2009


Aprendí que el tiempo cura heridas, que tomar distancia no es más que darse un espacio. Aprendí que entre dos personas hay un mundo, que los de afuera ven, que los de afuera creen, que los de adentro sienten. Aprendí que si uno solo sonrie no es felicidad, el otro puede estar llorando. Que amar no vale nada decirlo sino demostrarlo. Aprendí que las palabras pueden darte todo y al mismo tiempo se las lleva el viento. Y así aprendí que una duda puede más que una razón. Aprendí que la confianza es contada con los dedos de la mano. Que no siempre es bueno el que te ayuda sino el que muchas veces no te molesta. Aprendí que el tiempo vuela, no te deja alcanzarlo jamás; fue ahí donde me di cuenta que la vida pasa, que todo pasa, siempre.